Bolivia cerró el VII Foro Internacional de Innovación Educativa con una conclusión: la educación necesita dejar de depender de coyunturas políticas y convertirse en una política de Estado. Tras dos jornadas de análisis en Santa Cruz de la Sierra, autoridades, universidades, organismos internacionales y especialistas presentaron el Contrato Educativo hacia 2030, esta propuesta reúne diez compromisos para orientar los cambios que requiere el sistema educativo boliviano durante los próximos años.
Durante la clausura, Verónica Ágreda, rectora nacional de la Universidad Franz Tamayo y presidenta de la Asociación Nacional de Universidades Privadas, recordó que el punto de partida del foro fue un diagnóstico severo: ocho de cada diez estudiantes de sexto de primaria no comprenden adecuadamente lo que leen y los resultados en habilidades matemáticas son todavía más desfavorables.

Diez compromisos para una transformación educativa
Entre los puntos planteados figuran la construcción de marcos normativos flexibles, la consolidación de una gobernanza educativa que sobreviva a los cambios de gobierno, la gestión ética de la inteligencia artificial, el fortalecimiento de la innovación basada en investigación y neurociencia, y la ampliación del acceso a la educación STEM. También se incluyen el aprendizaje a lo largo de la vida, la cooperación entre universidades, empresas y Estado, y sistemas de aseguramiento de la calidad orientados al impacto social.
Durante el FIIE participaron representantes de organismos como CEPAL, UNESCO-IESALC, CAF, UNICEF y universidades de más de 15 países, quienes abordaron temas como inteligencia artificial, transición ecológica, empleabilidad, microcredenciales, internacionalización, neurociencia aplicada y uso de datos para la toma de decisiones educativas.

Ana Cárdenas Angulo, viceministra de Educación Superior de Formación Profesional, destacó que el principal valor del encuentro fue construir una visión compartida entre los distintos actores del sistema educativo. La autoridad señaló que el país debe llegar a 2030 con confianza, ética, valores, innovación y fortalecimiento de habilidades blandas, sin desplazar al ser humano del centro de la transformación.
Uno de los temas que quedó sobre la mesa fue la creación de una Agencia Nacional de Acreditación, propuesta que apunta a fortalecer la calidad educativa y dar mayor consistencia a los procesos de evaluación. Cárdenas afirmó que existe voluntad para avanzar en esa tarea y que las recomendaciones del foro serán asumidas como parte de una agenda de trabajo articulada.


